Antecedentes

Tras la apertura comercial en los 80 y la concertación del Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN), México logró incorporarse a la economía mundial, lo cual dificultaba a Japón jugar con ventajas comerciales con E.U., fue la razón por la que éste país decidió negociar un acuerdo económico con México y se llevó a cabo la concertación del Acuerdo de Asociación Económica (AAEMJ) en 2004, y entró en vigor a partir del siguiente año. Este AAEMJ ha contribuido drásticamente a estrechar el vínculo comercial entre ambos países a la fecha.
   

   Actualmente México y Japón están entrando en una fase más avanzada a través de la entrada en vigor de otro acuerdo regional de comercio, que es el Tratado Integral y Progresista de Asociación Transpacífico (CPTPP), que une a 11 países de la región transpacífica, como se verá más adelante. Se dice que el CPTPP abrirá a México una mayor oportunidad de diversificación de mercados, y lo más resaltante es incrementarle un fuerte acceso al mercado agropecuario de los países socios del mismo acuerdo, en particular, de Japón.
   

    Durante el periodo 2008-2018, el volumen de la importación japonesa desde México ha incrementado en 166% mientras la importación mexicana desde Japón registró un aumento de 111%. Obviamente México asume un gran déficit comercial con Japón, si bien, su tasa está en la tendencia a la baja logrando así un 6% de la reducción del déficit durante el mismo periodo. Mientras las actividades de exportación japonesa están moderadas, las de México se están convirtiendo activas. 

   Lo que se observa en el flujo del comercio entre México y Japón es que existe un volumen considerable que se exporta o importa bilateralmente por vía tercer país. En promedio, tanto en la exportación como en la importación, un 40% del volumen total ha sido enviado por tercer país, que sería E.U. por haberse establecido una ruta de suministro a través de dicho país. 

 

   A pesar de lo anterior, la relación bilateral está en una situación complicada. 

 

26 años después de la vigencia, el TLCAN será sustituido por el Tratado México-E.U.-Canadá (T-MEC), que implanta las nuevas reglas de origen dirigidas, en particular, al sector automotriz.  
   En la actualidad, la industria automotriz en México recibe una atención especial como clave del crecimiento industrial del país contribuyendo un 3% al PIB nacional y generando un gran empleo. Este sector recientemente recibe una gran IED proveniente de Japón bajo el esquema del Acuerdo de Asociación Económica entrado en vigor desde 2005.

   Mediante el auge de la IED japonesa en México, en 2016, por primera vez en la relación histórica, el número de empresas japonesas en México alcanzó las 1,000 y la población nipona en este país pasó de 10,000 personas. Este vínculo entre México y Japón, sin embargo, puede ser modificado por el T-MEC. 

   En término muy general, las reglas del T-MEC aumentan los requisitos de contenido regional a 75% (frente a 62.5% vigente anteriormente) e introducen un requisito de salario mínimo de 16 dólares por hora para 40% del contenido de valor laboral de los vehículos. El cumplir con las nuevas reglas no es la tarea tan fácil.

   Han adelantado algunas empresas que realizaran cambios en sus líneas de producción incluyendo la ruta de suministro de insumo para adaptarse a la nueva regla. Mientras tanto, hubo una baja en la demanda de autos en regiones como Norteamérica y Latinoamérica (E.U. disminuyó la venta de autos en 2019 en 1.3%). 

   Debido a otros elementos múltiples, la producción de vehículos en México ascendió a 3.9 millones (-4.1% comparada con 2018) en 2019. Esto influyó durante 2019 en la exportación que registró unos 3.4 millones marcando 3.4% menos comparada con 2018. Así mismo, la venta de autos dentro de México cayó en 7.7% alcanzando a 1.3 millones (Esto es debido principalmente a un estancamiento general de la economía mexicana). Lo anterior ha impactado al flujo de la IED en 2019. Globalmente está estancada la inversión en el sector automotriz en el mismo año con la baja de 12 % comparada con 2018.

   La IED japonesa hacia México ha disminuido a gran escala en 2019. La cifra hasta el tercer trimestre fue de 42% menos comparada con la del mismo periodo de 2018, y particularmente aquella dirigida al sector de transporte redujo en 73% comparada con la de 2018.
   De esta manera, la industria automotriz y el vínculo México-Japón se encuentra en transición actualmente.